viaje
32
Conocida como la ciudad de la luz y tam-
bién como la ciudad del amor, París ofre-
ce un sinfín de opciones para convertir
nuestra estancia en un viaje inolvidable.
Además de su bulliciosa vida cultural,
destaca por sus convenciones y ferias
de muestras, siendo punto de encuentro
para empresarios de todo el mundo.
Desde la Torre Eiffel puede contemplar-
se el contraste arquitectónico existente
en el eje histórico de esta urbe, con el
Museo del Louvre en un extremo, y La
Défense, el distrito de negocios más im-
portante de Europa, en el otro. Presidido
por el Grande Arche de la Fraternité, la
Défense constituye un verdadero museo
al aire libre, con obras de arte y jardines
colgantes. Además, desde lo alto del
Grande Arche se pueden apreciar algu-
nos de los rascacielos más impresionan-
tes de París.
La capital del Sena también alberga otros
secretos, como el Palacio Garnier o las
Galerías Lafayette, la mayor superficie
comercial del mundo occidental, con
grandes espacios de joyería, calzado y
las últimas tendencias del prêt-à-porter.
Y antes de abandonar París, merece la
pena acercarse hasta el palacio Vaux-le-
Vicomte, en el departamento de Seine-
et-Marne, que provocó la envidia del
mismo rey Luis XIV por su esplendor.
Qué
visitar
La Torre Eiffel,
símbolo
de esta urbe. Construida
por Gustave Eiffel entre
1887 y 1889 en un extremo
del Campo de Marte, fue
la edificación más alta del
mundo durante más de 40
años, con sus 330 metros
de altura. Las vistas desde
la cima, incomparables.
Los Campos Elíseos,
con el Arco del Triun-
fo, Montmartre, el Barrio
Latino o Notre Dame. Y
también el Sena: merece
la pena surcar sus aguas
a bordo de una embarca-
ción con restaurante in-
cluido; y si el viaje es noc-
turno, se convertirá en una
experiencia única.
París,
la ciudad de la luz